martes, 7 de octubre de 2008

Exceso

7:30 am, suena la alarma, despiertas, todo vuelve a empezar. Los días a veces parecen repetirse, incluso el dolor en la boca del estómago es algo natural, ya no digamos las náuseas que te produce la acidez con la que amaneciste y el hecho de que tienes que trabajar mientras bostezas.
Tuviste que mentirle a unos amigos el fin de semana para no asustarlos con eso de la sangre y el estomago, pero la idea está rondando por tu cabeza, incluso piensas en dejar de tomar, pero enseguida descartas la idea. Mejor intentas correr para sentirte más sano, pero no sirve de mucho, frente al espejo sigues estando igual, tú y el dolor. Te bañas, te pones lo mismo de siempre y caminas al café de la esquina, ahí te espera el periódico y los muertos de la portada del día: "5 ejecutados". Al principio te perturbaban las imágenes diarias de asesinados y accidentes, ahora automaticamente te saltas las hojas para leer las criticas de cine. Ojalá ya sea fin de semana, piensas... aunque eso también involucra volver a empezar. Recuerdas el ultimo fin de semana. Recuerdas que despiertas, recuerdas que no sabes dónde estás. Un cuarto, unas sábanas blancas (o casi blancas), la luz de las claraboyas, música a lo lejos, la cabeza que está a punto de estallar. No hay nada. A base de intentarlo empiezas a recordar. Primero sólo tienes datos muy generales, tu nombre, ¿dónde está mi cartera y mi teléfono?, -ahí están, en el pantalón, el dolor en las rodillas es por caminar toda la noche, ayer fue viernes, hoy debe ser sábado. El confort de tomarse una cerveza, o varias, la calle, los ojos perdidos, el teléfono que se dice muerto, un gato que maulla, la loca que te pinta dedo. Las risas, las palabras, andar por andar. Mi destino cambia a cada paso, ¿la cerveza sigue ahí?, ¿¡Tu!? ... El mazo en la cabeza, llaman a la puerta. Los ojos cerrados. Aliento desagradable, el dolor, el placer de olvidar, y olvidar con placer. Despiertas y no sabes dónde estás. Solo recuerdas lo que escribiste en la arena:
Cervezas en la oscuridad de la noche, llenas de música, llenas de cerveza... solitarias, llenas de conversaciones inacabadas, pero al fin y al cabo... cervezas nocturnas.

Ultimamente te veo a diario pero no te escribo, no como quisiera.

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